2.6 Losas macizas.

Losas macizas.

Las losas armadas en una dirección se caracterizan porque la relación entre las dimensiones de sus paños es mayor que dos por lo que el elemento presenta una curvatura de deflexión más marcada en una dirección. El refuerzo principal se distribuye paralelo a la dirección donde se presenta la mayor curvatura.

Las losas unidireccionales son consideradas, para el análisis y diseño, como vigas de poco peralte y ancho unitario. De este modo la losa se asume igual a un conjunto de vigas ubicadas unas al lado de las otras. Esta simplificación permite obtener resultados conservadores pues se desprecian las fuerzas perpendiculares a la dirección de mayor curvatura que rigidizan el sistema. El espesor de las losas se estima procurando, en principio, satisfacer los requisitos mínimos, para el control de deflexiones. Además, el espesor de la losa debe estimarse de modo que el concreto esté en capacidad de resistir por sí solo los esfuerzos de corte pues no se usa emplear refuerzo transversal en losas unidireccionales.

El procedimiento de diseño de losas macizas armadas en una dirección es similar al procedimiento de diseño de vigas. Sin embargo, es necesario tomar en cuenta algunos criterios adicionales como el espaciamiento máximo del refuerzo principal el cual no deberá ser mayor que tres veces el espesor de la losa ni mayor que 45 cm. Además, es preciso considerar la distribución de refuerzo por contracción y temperatura. La armadura principal mínima, tiene la misma cuantía que el refuerzo de temperatura. (Harmsen, 2002)

 

Vista aérea de una losa maciza.

Las losas armadas en una dirección se caracterizan porque la relación entre las dimensiones de sus paños es mayor que dos por lo que el elemento presenta una curvatura de deflexión más marcada en una dirección. El refuerzo principal se distribuye paralelo a la dirección donde se presenta la mayor curvatura.

Las losas unidireccionales son consideradas, para el análisis y diseño, como vigas de poco peralte y ancho unitario. De este modo la losa se asume igual a un conjunto de vigas ubicadas unas al lado de las otras. Esta simplificación permite obtener resultados conservadores pues se desprecian las fuerzas perpendiculares a la dirección de mayor curvatura que rigidizan el sistema. El espesor de las losas se estima procurando, en principio, satisfacer los requisitos mínimos, para el control de deflexiones. Además, el espesor de la losa debe estimarse de modo que el concreto esté en capacidad de resistir por sí solo los esfuerzos de corte pues no se usa emplear refuerzo transversal en losas unidireccionales.

El procedimiento de diseño de losas macizas armadas en una dirección es similar al procedimiento de diseño de vigas. Sin embargo, es necesario tomar en cuenta algunos criterios adicionales como el espaciamiento máximo del refuerzo principal el cual no deberá ser mayor que tres veces el espesor de la losa ni mayor que 45 cm. Además, es preciso considerar la distribución de refuerzo por contracción y temperatura. La armadura principal mínima, tiene la misma cuantía que el refuerzo de temperatura. (Harmsen, 2002)

 

Colado de concreto en losas.

Las losas son elementos estructurales cuyas dimensiones en planta son muy grandes comparadas con su espesor. Una losa no es más que una placa apoyada en un conjunto de trabes, muros o líneas resistentes subdividiéndose en tableros. Los bordes de cada tablero tendrán diversas condiciones de continuidad, dependiendo de que si la losa se prolongue hacia el otro lado del apoyo o termina en dicho borde. La relación geométrica entre el lado corto y el lado largo de cada tablero es mayor que 0.5, entonces el tablero distribuye su carga en dos direcciones, apoyándose en todo el perímetro.

En el borde, un tablero puede continuar del otro lado o bien interrumpirse. En el primer caso se dice que es interior o continuo y en el otro que el borde es discontinuo. Por otro lado, el borde puede estar colado monolíticamente o no con su borde. El primero caso es de práctica común en la construcción con elementos de concreto reforzado, pues se acostumbra colar parcialmente los apoyos de una losa mientras que el segundo caso corresponde al colado de losas sobre elementos prefabricados o de acero. (Gallo, et al, 2005)

 

Vibrado de concreto en losa maciza.

Las losas macizas se diseñan, en general, como si estuvieran compuestas de una será de tablones de 12 pulgadas de ancho. Por consiguiente, el procedimiento consiste, simplemente, en diseñar una sección de viga con un ancho predeterminado de 12 pulgadas. Una vez que se establece el peralte de la losa, se determina el área del acero que se requiere, la cual se especifica como el número de pulgadas cuadradas de que se requiere, la cual se especifica como el número de pulgadas cuadradas que se requiere de acero, por pie de ancho de losa.

Las varillas de refuerzo se seleccionan entre una variación limitada de tamaños apropiadas para el espesor de la losa. Para losas delgadas (4 a 6 pulgadas de espesor), las varillas pueden ser del No 3 al No 6 (diámetros nominales de 3/8 pulgadas a ¾ pulgadas). La sección del tamaño de las varillas se relaciona con la separación entre ellas, por lo que la combinación da por resultado la cantidad de refuerzo en función de pulgadas cuadradas por pie de ancho de losa. El ACI limita la separación a un máximo de tres veces el espesor de la losa, no existe una separación mínima, aparte de la que se requiere para el colado apropiado del concreto; sin embargo, una separación muy pequeña indica un número muy grande de varilla, lo que hace que su instalación sea laboriosa.

Cada losa debe estar provista de refuerzo en dos direcciones, no importa cuales sean sus funciones estructurales. Esto es necesario para satisfacer los requisitos de resistencia a efectos de contracción, producida por reducción de la humedad y de la temperatura. (Parker, 2000)

 

Instituto Tecnológico de Villahermosa.

Alumno: Jesús Ezequiel Méndez Reyes

Ciudad: Villahermosa, Tabasco, México.

Carrera: Ingeniería Civil